Bloqueo del escritor: consejos

uf, es que no avanzo

El bloqueo de escritor (o writer’s block, que ya sabéis que las cosas en inglés suenan muy a la moda) es eso que nos llega a todos de vez en cuando. Se habla de escritores de brújula y escritores de mapa, de escritores más o menos inspirados. A estos yo le añadiría la categoría de «escritores de chaparrón», aquellos que dicen que escriben solo «cuando les viene la inspiración». Y de la misma manera que te viene puede irse. Y aunque venga a veces llega el maravilloso bloqueo del escritor. En esta entrada os contaré un poquito cómo lo afronto yo y os propondré algunas ideas para tratar de saltar ese maldito bache.

Yo y mi circunstancia


Partamos de que mi situación es, como poco, peculiar. Soy alguien que desde hace unos años se dedica a trabajar en libros ajenos: revisarlos, traducirlos, maquetarlos, hacer cubiertas… En definitva, al traducir escribo libros de otros, luego reviso la escritura de otros… Y cuando tengo tiempo libre me cuesta muchísimo pensar en escribir sin que mi mente vuelva al trabajo. Otras cuestiones son baladí en esta entrada ;). A veces echo de menos eso que tanta gente dice de «yo cuando escribo me olvido de todo», jaja.

La escritura como desconexión

Todos sabemos que el arte es terapéutico y que todos respondemos a él de distinta forma. Hay gente que desconecta sumergiéndose en su videojuego favorito y hay quien lo hace viendo series o pintando. Si quieres escribir libros, creo que, además de concebirlo como algo terapéutico, artístico o creativo, debes pensar en la actividad como si fuera un hábito. Trata de marcarte algún horario, pero sin demasiada rigidez. Os lo dice el apasionado de las cajitas para poner tic.

Escribir un libro no es solo escribir

Si te has estancado y no sabes cómo continuar en ese relato o en esa historia, ¿por qué no pruebas a revisar lo que llevas hecho? Dependiendo del género tendrás más o menos documentación, pero puedes pasarte un rato consultando fuentes o mirando recursos que quizá ayuden a reencauzarte. Por ejemplo, cuando estaba escribiendo Titanes en el jardín, a veces leía mitos, veía vídeos en YouTube o documentales. Si estás creando un mundo paralelo, piérdete por sus recovecos. ¿Hay algún personaje que esté sin perfilar? ¿Algún escenario incompleto?

Si eres una persona visual, aprovecha tu ordenador

O tu móvil, o iPad o el dispositivo que más rabia te dé. Yo soy bastante visual, y por cada libro que hago tengo uno (o varios) tableros de Pinterest. Imágenes, referencias, consejos de escritura… Te animo a explorar esa plataforma y a ver qué te encuentras. Al fin y al cabo, si te has bloqueado, cualquier cosa es mejor que quedarse mirando a la pantalla.

¡Llena esas libretas, bish!

Si te chifla la papelería como a mí, es muy probable que tengas muchas libretas bonitas o blocs para tomar todo tipo de notas. Úsalas y apunta todo lo que se te ocurra. Si eres 100% digital, dale al Google Docs, pero en ese aspecto sigo siendo un tanto tradicional. Suelo apuntarlo todo por todas partes, de modo que, cuando me bloqueo, puedo abrir esas libretas y pasar un buen rato mirándolas. A veces incluso encuentro alguna sorpresilla. ¡Pruébalo si no lo haces ya!

Lee, lee, lee… y lee más


Si escribes, leerás mucho, digo yo. Revisa tu biblioteca, ya sea digital, en papel o ambas, y busca libros que no hayas leído. O libros que te hayan encantado y que consideres ejemplos. Se trata de apartar la mente del bloqueo y tratar de desviar tu atención por otros derroteros. Como recomendación, no te cierres a un único género aunque sea el que escribes.

¿Y tú?

¿Qué haces para superar ese bloqueo del escritor? ¿Te pasa a menudo? Cuéntame. Ah, y no te olvides de suscribirte al blog si quieres recibir las entradas en tu bandeja.

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